En línea con los estándares de la Organización Marítima Internacional (OMI), Panamá ha reforzado sus requisitos para las operaciones de transferencia de petróleo de buque a buque (STS) con buques tanque abanderados. El objetivo: eliminar la llamada "flota sombra" y consolidar la posición del país como Estado de abanderamiento responsable.
La Autoridad Marítima de Panamá (AMP), a través de su Dirección General de Marina Mercante (DGMM), emitió la Resolución No. 106-035-DGMM de 2025 (publicada en el Registro Oficial 30271-A el 6 de mayo de 2025), que introduce controles más estrictos y trazabilidad obligatoria para las transferencias STS costa afuera de hidrocarburos.
“Esta iniciativa aborda el creciente uso de buques opacos para eludir sanciones internacionales, transportar crudo no declarado o evadir regulaciones de seguridad ambiental, prácticas comúnmente asociadas con lo que se conoce como la flota oscura o de sombra”, explicó la directora interina de la DGMM, ingeniera Rina Berrocal.
A partir de ahora, todos los buques con bandera de Panamá con un tonelaje bruto de 150 o más deben notificar al Estado del pabellón con al menos 48 horas de anticipación sobre cualquier operación STS planificada, proporcionando información técnica, logística y operativa detallada.
La notificación obligatoria deberá incluir los siguientes datos clave:
- Datos de identificación de los buques participantes (nombre, bandera, número OMI)
- Coordenadas y tiempo estimado de la operación STS
- Tipo y cantidad de hidrocarburos a transferir
- Método de traslado (en marcha o fondeado)
- Información de contacto de la Persona Designada en Tierra (DPA)
- Confirmación del plan STS de conformidad con la Regla 41 del Convenio MARPOL
Además, los buques deben actualizar sus planes operativos STS para reflejar este nuevo requisito de notificación y conservar a bordo un acuse de recibo electrónico.
“Esta nueva normativa refuerza el rol de Panamá como Estado de abanderamiento comprometido con la seguridad marítima, la transparencia operacional y la prevención del uso fraudulento de su registro, en plena alineación con las regulaciones de la OMI y el Convenio MARPOL”, enfatizó Berrocal.
“No se trata solo de salvaguardar la reputación del registro panameño”, advirtió, “sino de garantizar que nuestras embarcaciones no sean utilizadas como plataformas para actividades ilícitas que socavan el comercio global y dañan el medio ambiente”.
